lunes, 18 de abril de 2011

Arengas

Cuando en el calendario anual se aproximan fechas de elevado significado religioso, coincidentes por lo general con festividades a nivel nacional, surge una y otra vez la polémica de la laicidad del Estado puesta en escena por una minoría y siempre de los mismos.

En esta ocasión, como mandan los cánones de la minoría, vuelve el tema militar y Semana Santa. En nuestro país, España, tradicionalmente católico se ha ordenado a los responsables cuarteleros que quien quiera asistir a acompañar los diferentes pasos pues allá él, pero bajo ningún concepto rindan armas, tan sólo si suena el himno nacional se mantendrán en la posición de firmes.

Resulta patético el estar administrados y gobernados por ineptos e inútiles, pero de ahí a que, como no tienen ni idea de nada (historia, lengua, geografía, matemáticas, física, química, biología, idiomas, etc.) porque la formación intelectual sólo sirve para agitar las masas y cuanto menor sea el nivel mejor (no es así ministro Gabilondo?), pues resulta en el desconocimiento de que un ejército antes de la batalla se prepara para morir y en esos momentos previos las tropas se encomiendan a sus más firmes y no tan firmes creencias. Así ha pasado desde que comenzaron las disputas entre unos y otros grupos de homínidos hasta nuestros días.

Los ejércitos españoles, previo a cualquier batalla, han escuchado la arenga del mando y ellas hablan de la grandeza de nuestro país y de sus gentes, así como de Dios. Y esos ejércitos han escuchado misa y los soldados han ofrecido sus vidas por nuestro país. La interrelación religión-ejército es tan estrecha porque el soldado teme en su interior que va a perder la vida y necesita creer en lo divino y quien mejor representa esa deidad, en nuestra tradición europea es Dios. De todos es conocido el hecho de que próximo a la muerte muchos que han profesado el ateísmo le han guiñado el ojo a la religión (cualquiera), vayamos a que después de todo sea verdad que algo hay.

No entiendo el imponer, máxime cuando los cabecillas van proclamando todo lo contrario.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Candidato

He leído unas declaraciones del presidente de mi comunidad autónoma, Extremadura, Guillermo Fernández Vara expresando que, según indica el periodista, es Alfredo Pérez Rubalcaba quien mejor sintetiza una mayoría del partido.
Qué quiere decir mi presidente, que el actual ministro, portavoz y vicepresidente del gobierno nacional es fiel reflejo del militante socialista?.

Este veterano político, también portavoz del gobierno nacional cuando lo presidía Felipe González, tuvo que lidiar con uno de los episodios más negros de la política española (terrorismo de estado, GAL), volvió a aparecer en la escena política nacional 8 años después cuando tuvo lugar otro episodio negrísimo de terrorismo (11M) y vuelve a ser protagonista en un nuevo episodio, que pinta oscuro (chivatazo en el bar Faisán, negociaciones con terroristas).

Pérez Rubalcaba tiene un halo de terrorismo y está metido, o al menos transita, por las trastiendas más lúgubres del Estado. No creo que la mayoría de los militantes socialistas sean como Pérez Rubalcaba, ni creo que éste político pudiera desempeñar el puesto de presidente del gobierno sin levantar sospechas más o menos fundadas. Desde hace mucho tiempo, y hoy en día más, se juzga por el curriculum, por lo que has hecho y haces, y el curriculum de este veterano político socialista no es de los más inspirantes en cuanto a confianza, credibilidad y transparencia. Buen orador, buena puesta en escena, mediático, pero no hombre de Estado.

sábado, 19 de marzo de 2011

España en guerra

Vaya manera de estrenar un blog.

Vienen a mi memoria muchas imágenes, declaraciones y sonidos. Intento analizar sin pasión la situación en la que nos estamos metiendo y me reafirmo. Todo es cucestión económica. Todas las guerras tienen un trasfondo pecunario y la que no, se enquista. Afganistán, Irak y ahora Libia.

Son muy semejantes estas dos últimas, petróleo de por medio. Pero cambian los intereses, Europa estaba menos posicionada en Irak, económicamente hablando, y en Libia a Francia le faltó tiempo para liarla sobe todo cuando el hijo del dictador libio anunció quién fue uno de los financiadores de la campaña electoral del presidente Sarkozy.

Y hete aquí a nuestro laico, pacifista y moderno presidente Zapatero que decía "toda intervención militar española deberá contar con la aprobación del Congreso" ja, ja, ja. Quién se lo creyó? Ahora ya lo ha decidido. Por cierto, que desde un tiempo a esta parte España intenta estar en todos los conflictos armados y los bufones calladitos, que así están más guapos. Al final todos pecan de lo mismo.

Qué consecuencias tendrá nuestra participación en la guerra de Libia? sólo el tiempo nos lo dirá, que como decía mi maestro del colegio "tiempo al tiempo".